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Una historia de amor en coronavirus; la unión matrimonial de Alba Arelis y Jaime.


Alba Arelis Lebrón Mateo y Jaime Lluberes Mejía Encarnación

La pandemia del coronavirus no fue obstáculo para llevar a cabo lo que estaba pendiente para completar en Alba Arelis Lebrón Mateo y Jaime Lluberes Mejía Encarnación, el espíritu que entronizo sus corazones de desde aquel momento cuando ocurrió el encanto.

Desde hace muchos años entrecruzaban sus miradas, pues ambos son oriundos de Las Matas de Farfán, no fue hasta una de esas tardes donde Jaime, ya residiendo en la capitán dominicana, Santo Domingo, viajó a su natal ciudad y quedó ruborizado al ver pasar aquella joven mujer que luego transitar una etapa de su vida se conservó con el esplendor que siempre prendió la chispa del amor en su corazón.

Es desde ahí cuando establece el intercambio del “enamoramiento, conocimiento, convivencia, autoafirmación, crecimiento y adopción”. Transcurrido el tiempo deciden que deben estar juntos.

Henchidos de amor, viviendo en casa, consolidando la relación pareja, “chenchen, chacá, como platos de ocasión en la mesa Alba y Jaime escriben su historia de amor, pero le faltaba algo, la unión matrimonial, que aun estando en sus planes todo el tiempo, el Covid-19 lo posponía.

Tras bajar los infectados por el coronavirus y la presión de las autoridades quienes abrieron algunos espacios  en la actividad económica y social, deciden formalizar su relación de pareja y acudieron a la Oficialía de Estado Civil de la Décima Circunscripción, de la avenida Rómulo Betancourt, Distrito Nacional y se casan.  

UNIÓN MATRIMONIAL

“Lo primero es que quiero comenzar felicitándolos por esa decisión que ustedes están tomando en esta tarde, el unir sus vidas en el sagrado vinculo de matrimonio, deseándoles que el señor los bendiga mucho en esta nueva etapa de sus vidas y que él este en el centro de su matrimonio supliéndoles y bendiciéndoles de todas sus necesidades que se les presente”, dijo la oficial civil, Licenciada Ferrera Hernández.

En la estricta rigurosidad de la pandemia Jaime le confirmó el sí a Alba y esta a su vez lo ratificó ante los testigos Arelis Encarnación y Darío Mañón. Luego acudieron al Jardín Botánico e hicieron la formalidad de las fotos.

La pandemia del coronavirus no detuvo una historia de amor que ya tiene sus frutos, de aquella que guarda Dios para cada ser humano, y lejos de ser una historia de San Valentín, donde el emperador Claudio II, decidió prohibir la celebración del matrimonio, el Covid-19 no pudo hacerlo, de igual manera,  con Alba Arelis y Jaime.

 Estos ponen en práctica Ira. de Corintios, Capitulo 13,  El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad











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